Una vez en una aldea había un perro que un día fue a pasear al bosque.
Olfateó algo y era una semilla, olió otra cosa y era otra semilla...olió otra cosa y también era una semilla. Y entonces, el perro se las tragó todas.
Entonces encontró un lago y bebió, pero el lago estaba lleno de tierra y en su cuerpo se juntó todo y crecieron tres plantas gigantes.
Y un niño subió y encontró una semilla gigante de oro.
Manuel.
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